Conectate con la gente correta

Conectate con la gente correta

En Jueces 14, vemos el momento en que Sansón ve a Dalila y decide tomarla por mujer.  Sus padres no estuvieron de acuerdo, porque era filistea, pero Sansón insistió.  Y conocemos la historia, aquella mujer le robó su fuerza.  El propósito de Dios se cumplió en Sansón de todas maneras, él acabó con los filisteos.  Aunque no era parte del plan de Dios el que le sacaran los ojos a Sansón, pasara lo que pasara, la intención de Dios de acabar con los filisteos, se alcanzarí­a de cualquier modo. 

Cuando la madre de Sansón le dio a luz, lo separó para Dios; Sansón era nazareno.  Era cuidado y guardado desde pequeño, sabiendo que tení­a un propósito grande.  El problema fue que, un dí­a, bajó al lugar incorrecto, y se fijó en la persona incorrecta. 

'Y su padre y su madre le dijeron: ¿No hay mujer entre las hijas de tus hermanos, ni en todo nuestro pueblo, para que vayas tú a tomar mujer de los filisteos incircuncisos?'
Jueces 14:3 

Es triste que, lamentablemente, nuestros ojos se cieguen, y no podamos encontrar dentro de nuestro cí­rculo cristiano, las conexiones divinas que nos ayudarí­an a alcanzar nuestro máximo potencial; tendemos a buscar afuera, aquello que Dios nos quiere dar adentro. 

Muchos menosprecian las posibilidades de pareja dentro de la iglesia.  Se dejan llevar por las apariencias, sin considerar que cualquier lindo se vuelve feo después que te maltrata.  A veces, los separados para Dios no son tan atractivos como los del mundo.  Dalila sabí­a manejar a Sansón; no era una muchacha casta y pura; ella sabí­a lo que tení­a que hacer.  De la misma manera, el mundo sabe cómo desconcentrarte.  Los que están dentro de la casa del Señor, parecen aburridos, por no tener las mismas artimañas, la misma intención.  Hay matrimonios que, por no aprender a divertirse dentro de lo consagrado, arriesgan su compromiso, exponiéndose a lugares y personas incorrectas.  Y la pregunta es, ¿no puedes encontrar entre nosotros, entre lo reservado para Dios, algo que sea agradable? 

Quizás, tú te has cuidado, pero estás mirando al mundo como tu mejor opción; entiende que Dios tiene reservadas para ti conexiones divinas, dentro de nuestro cí­rculo.  No es que no haya nadie, es que no te has dado la oportunidad de conocer a nadie.  ¿Qué haces mirando al mundo, cuando entre nosotros Dios tiene algo agradable a í‰l?  Tú no necesitas conexiones divinas que sean, de primera intención, agradables para ti porque, quizás ante tus ojos, no sean los más agradables, pero si le agradan a Dios, eventualmente, te van a agradar a ti. 

Los cristianos debemos tener amigos fuera de la iglesia; Jesús era conocido como amigo de los pecadores.  La diferencia es que él nunca permitió que los pecadores influenciaran su vida.  Si un pecador va a influenciar tu vida más de lo que tú puedes influenciar la suya, tú no deberí­as ser su amigo.  El problema es que, muchas veces, sin darnos cuenta, luego de guardarnos por tanto tiempo, todo lo que toma es ir al lugar incorrecto y que la persona incorrecta te agrade, para echar todo tu esfuerzo a perder. 

Tú no puedes desperdiciar tu vida.  Tu salvación le costó a Dios su sangre, su Hijo.  Lo que tú estás disfrutando hoy, te ha costado tiempos de disciplina, te ha costado cuidarte, años de oración.  Tu vida puede parecer aburrida, pero es mejor estar algo aburrido agradando a Dios porque, al final, el que rí­e último rí­e mejor.  Es mejor agradar a Dios que agradar a los hombres.  Tú no puedes desperdiciar tu vida en una mala relación matrimonial, en una mala relación de amistad, de negocio, porque afuera haya algo que te agrade.  Si algo sabe el mundo es tentarte, llamar tu atención.  Tú eres alguien deseable para el mundo; tú sabes servir, sabes honrar; tú no eres cualquier cosa.  Pero, si ellos no están agradando a Dios, tampoco deberí­an ser agradables a tus ojos.  Tú te has cuidado, y Dios tiene algo reservado para ti.  Busca en medio de nosotros, y Dios te va a dar la persona correcta para el negocio, para la amistad, para el matrimonio.  Quizás al principio, no sea tan atractivo como la oferta del mundo, pero después te va a hacer feliz, porque te va a mantener conectado a Aquel que te guardó, que te separó; traerá bendición y no dolor a tu vida. 

'Y ella le dijo: ¿Cómo dices: Yo te amo, cuando tu corazón no está conmigo?  Ya me has engañado tres veces, y no me has descubierto aún en qué consiste tu gran fuerza.  Y aconteció que, presionándole ella cada dí­a con sus palabras e importunándole, su alma fue reducida a mortal angustia.'  Jueces 16:15-16 

¿Cómo tú sabes que hay alguien tóxico en tu vida?  Cuando te inoportuna, llevándote a la amargura, a mortal angustia; lo que fue agradable a los ojos, ahora se convierte en tu dolor.  Tú tienes que cuidarte de no permitir que lo del mundo te agrade más que aquello que ha sido separado para Dios.  Si no aprendes a librarte de lo tóxico del mundo, eventualmente, habrá amargura de alma. 

De la misma forma que tú te has reservado para Dios, í‰l tiene entre nosotros la gente correcta para conectarse contigo, gente que no va a traer amargura mortal a tu alma, sino que traerán alegrí­a, gozo, y te ayudarán a alcanzar el potencial que Dios tiene para ti.