NECESITAS REVELACION

NECESITAS REVELACION

En í‰xodo 4, Dios le dice a Moisés que vaya donde faraón para que dejara al pueblo ir, y donde el pueblo para decirle que Dios los sacarí­a.  Entonces, Moisés dice que no le creerí­an, pero en realidad Moisés estaba pidiendo señal para sí­ mismo.  Moisés lo que querí­a era ir con seguridad.  Y lo primero que Dios hace para sacarlo de Egipto es darle un milagro. 

El énfasis de muchos es el milagro, pero el milagro es la primera experiencia, el aperitivo de lo que Dios necesita hacer contigo para emanciparte de tu esclavitud; es una primera etapa.  Si fueran los milagros los que transforman totalmente tu vida, el pueblo de Israel hubiera entrado en la tierra prometida; si alguien vio milagros fue el pueblo de Israel, y aun así­ no entraron.  Vieron señales y prodigios delante de ellos por cuarenta años, pero Dios les daba un milagro y ellos no quedaban conformes.  Les dio maná, y ellos querí­an carne; y Dios dijo que les darí­a carne hasta que les saliera por las narices.  Dios lo que estaba diciendo era: ¿Cuánto más voy a hacer para probarte quien yo soy y lo que estoy haciendo contigo? 

Un milagro inspira tu vida, abre tu mente a la posibilidad de cosas grandes, te muestra que nada hubiera pasado si Dios no hubiese intervenido.  Por eso, es necesario que tú le creas a Dios por milagros, que tengas fe para moverte a una nueva dimensión.  Dios puede transformar lo seco en algo vivo, y algo pequeño en algo grande, para darte la victoria. 

La vara de Moisés se cambió en serpiente dos veces.  El problema de la gente es que quieren cambiar la vara cien veces, doscientas veces, pero los milagros más grandes no ocurrieron cuando la vara se cambiaba en serpiente, sino cuando Moisés tení­a la vara siendo un palo, y la levantaba y el mar se abrí­a.  Dios coge algo sencillo, y lo cambia dos veces, de vara a serpiente.  En adelante, siguió siendo vara; pero, con esa vara, Moisés abrió el mar; con esa vara, salí­a agua de la peña; con esa vara, codornices llegaban; con esa vara, Moisés tení­a autoridad; con esa vara, todo cambió, pero siempre siguió siendo vara.  Fue más vara que serpiente, pero fue más poderosa siendo simplemente vara, que cuando era serpiente; porque lo que pasó primero en la vida de Moisés fue que el milagro de aquel cambio se le metió en el interior; y ahora él sabí­a que, aunque él no viera la vara cambiar, aquella vara tení­a poder. 

El problema es que la gente siempre quiere seguir viendo la vara cambiar, porque dependen del milagro para tener fe.  Pero, si tú estás dependiendo de eso, estás todaví­a atado por Egipto, estás todaví­a en el desierto.  Dios va a comenzar a hacer milagros en tu vida para comenzar la transformación; pero, luego, viene una segunda etapa. 

Cuando Dios llama a Moisés, le dio milagros, y luego le dio revelación y ayuda para completar su tarea.  Con todo y el milagro, Moisés ve su necesidad de ayuda.  Pudiéramos pensar que le faltó fe, pero a través de toda la Biblia, cada vez que Dios iba a hacer algo con alguien, í‰l cogí­a un grupo, conectaba gente.  Josué, cuando fue a entrar a la tierra prometida, habí­a una Raab, que fue una gran solución.  Dios está diciéndole a Moisés: Yo sé cuáles son tus defectos, tus debilidades, y tengo gente a tu lado, que van a complementar lo que tú tienes que hacer.  Dios no envió a Moisés solo, sino con su hermano, Aarón. 

Todo esto comenzó cuando Moisés ve la zarza ardiendo, y Dios comienza a hablar con él, trayendo revelación a su vida.  Tú no puedes depender tan solo de los milagros.  Dios va a darte gente para que tú conectes con ellos, y te va a dar, también, revelación, para poder hacer lo que tienes que hacer. 

La primera revelación que le da Dios a Moisés es: Tú vas a ir en el nombre de YO SOY EL QUE SOY.  Pero eso no fue suficiente.  Todaví­a la mente de Moisés no estaba lista para eso.  Por lo tanto, Dios le da milagros, provocando en él nuevos pensamientos.  Le dice: Te voy a complementar, y tú vas a ir confiado de que tú vas a recibir revelación. 

¿Qué es revelación?  Revelación es la sabidurí­a de Dios, de manera que tu mente la pueda entender.  Revelación no es salir emocionado de un culto.  Revelación es cuando tu mente comprende la sabidurí­a de Dios, cuando puedes procesarla, y te lleva a un nuevo nivel.  Es ahí­ que tu vida cambia, porque recibes de Dios, sabes lo que tienes que hablar, cómo moverte, sabes ubicar a la gente.  Y esa revelación llega directamente de Dios, llega a través de personas que í‰l pone en tu vida, a través de experiencias.  Y ahora tú dependes de algo más grande que un milagro: La sabidurí­a de Dios.  Ahora tienes revelación, que no es otra cosa que entender cómo operan, cómo funcionan las cosas de Dios. 

¿Necesitas un milagro económico?  Quizás, para comenzar, necesites el milagro; pero, después, necesitarás revelación para poder mantenerte en el mismo milagro económico; de lo contrario, tendrás a Dios como si fuera una ayuda de gobierno.  Dios va a proveer, pero después, será la revelación de Dios en tu vida la que te va a conectar con la gente correcta, la que te va a revelar lo que tienes que hablar, y te dará confianza porq