COMERAS Y VA A SOBRAR
'39 Y salió uno al campo a recoger hierbas, y halló una como parra montés, y de ella llenó su falda de calabazas silvestres; y volvió, y las cortó en la olla del potaje, pues no sabía lo que era. 40 Después sirvió para que comieran los hombres; pero sucedió que comiendo ellos de aquel guisado, gritaron diciendo: ¡Varón de Dios, hay muerte en esa olla! Y no lo pudieron comer.' 2 Reyes 4:39-40
Eliseo tenía buena intención; pero, muchas veces, se complican las cosas. íl hizo una fiesta, mandó a preparar la olla, pero las cosas se pusieron peor; no tan solo había hambre, sino que ahora, lo que estaban comiendo estaba contaminado. Quizás tú tomaste la primera acción, buscaste la olla; pero ahora lo que estás comiendo es veneno. Entonces, viene el primer desánimo porque, tras que tratas de actuar en fe, ahora la cosa se pone peor.
'41 El entonces dijo: Traed harina. Y la esparció en la olla, y dijo: Da de comer a la gente. Y no hubo más mal en la olla. 42 Vino entonces un hombre de Baal-salisa, el cual trajo al varón de Dios panes de primicias, veinte panes de cebada, y trigo nuevo en su espiga. Y él dijo: Da a la gente para que coma. 43 Y respondió su sirviente: ¿Cómo pondré esto delante de cien hombres? Pero él volvió a decir: Da a la gente para que coma, porque así ha dicho Jehová: Comerán, y sobrará. 44 Entonces lo puso delante de ellos, y comieron, y les sobró, conforme a la palabra de Jehová.' 2 Reyes 4:41-44
Hay hambre, traen una olla para celebrar; había dificultades, pero los profetas celebrarían; y si los profetas comían, luego el pueblo también lo haría. Cada vez que vas a la casa del Señor, tú eres de los hijos de los profetas. Si tú crees en el milagro, si tú comes, el mundo va a comer; pero si tú no tienes fe en medio del hambre, el pueblo tampoco come. Tú tienes que creer por el milagro, tienes que celebrar; en tus reuniones lo que tienes que tener es una olla grande, sabiendo que vas a comer, en medio de la crisis. En medio del día malo, celebra. Se van a preguntar cómo es que te estás preparando para algo tan bueno; pero es que tú vas a celebrar que viene una grande victoria.
Pero tomas una acción de fe y, de primera intención, no todo sale como pensabas. La reacción del profeta fue cambiar el asunto, transformar lo que estaba pasando, creer y volver a actuar sobre aquello que ya había actuado. Einstein dijo que es locura hacer lo mismo y esperar resultados diferentes; pero esa frase se ha vuelto una excusa para la inconsistencia de muchos. La gente que más prospera son aquellos que son consistentes, los que se vuelven expertos a través de los tiempos, haciendo lo que tienen que hacer, porque lo hacen consistentemente. Cambiar ante la primera circunstancia es un error.
¿Qué hizo el profeta? Lo que Dios dijo que hicieran. Y lo próximo que pasó fue que aquel potaje que estaba dañado lo cambió en uno de bendición. Aquello se regó y vino alguien y añadió a la comida; solo tenían sopa, y ahora apareció pan; porque cuando tú comienzas a provocar el milagro en el día malo, siempre traes mayor abundancia, mayor bendición. Cada vez que te rindes ante el día malo, te rodeas de fracasados; pero, cuando tú tienes la olla de bendición, siempre llega alguien que lo ve y dice: Yo tengo los panes. Pero, si te rindes, no tienes ni la sopa ni los panes.
Si todo el que llega a tu vida es un fracasado, es porque lo que tú tienes en la olla es veneno; cámbialo, y va a llegar gente con panes. Por supuesto, no puedes esperar que tengan la misma fe que tú tienes, porque ellos traen panes para ellos comer contigo, pero tú sabes que cuando Dios te prospera no es para ti solo. El próximo nivel es que, no tan solo tú vas a comer, sino que va a comer todo el mundo, y va a sobrar.
Pídele a Dios, en medio del día malo, que te revele cuál es su plan. Y, cuando recibas la revelación divina, que sea con alegría; toma acciones de fe, trae la olla grande. ¿Hay hambre? Trae la olla, celebra; haz algo distinto a lo que dice el mundo que tienes que hacer. No todo te va a salir bien de primera intención, pero tú no te vas a rendir; si Dios te dijo que te va a dar de comer, eso va a ser de bendición. Tú vas a decir: Tráelo acá, que lo vamos a arreglar. Y va a llegar gente con panes de bendición, va a llegar la gente correcta, necesaria. Cuando tú comienzas a tener resultados, va a venir gente que va a hacer por ti cosas que otros no harían. Mientras hay gente deseando mal para ti, cuando tú eres capaz de cambiar la olla en bendición, siempre va a venir gente a añadir a tu vida; Dios se le va a revelar a personas para que contribuyan a lo que tú estás haciendo. Y lo grande de todo esto es que se va a provocar multiplicación de tal manera que no tan solo comerás tú, sino también el pueblo, y va a sobrar.
El día malo, lo vas a cambiar en victoria; el veneno, en bendición. No te vas a rendir; si Dios te dio la palabra, tú lo vas a hacer, en el nombre de Jesús. Comerán y sobrará.