ESPIRITU DE SABIDURIA Y DE REVELACION

Las personas que prosperan y progresan son aquellas que valoran el tener la información correcta.  Los grandes empresarios, los que realmente tienen éxito, están siempre al tanto de lo que está pasando a tu alrededor.  Son gente que lee, que estudia, que conoce la importancia de ir a seminarios, de leer literatura concerniente a su área, que saben y reconocen que tener información es vital para la toma de decisiones.  Nosotros, como cristianos, sabemos que, más que información, tenemos que vivir por la revelación de Dios, que es la que puede hacer la diferencia entre la pobreza y la riqueza, entre la escasez y la abundancia.  Cuando aprendes a apreciar el poder de la revelación en tu vida, varias cosas comienzan a ocurrir. 

En Efesios vemos varias peticiones que Pablo hace a Dios por la iglesia de í‰feso y los creyentes.  Estas nos muestran cuáles son las cosas por las que debemos orar: 

'Por esta causa también yo, habiendo oí­do de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oracionespara que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espí­ritu de sabidurí­a y de revelación en el conocimiento de í‰l, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que í‰l os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos,'  Efesios 1:15-18 

Pablo ora para que Dios nos dé espí­ritu de sabidurí­a y de revelación, alumbrando los ojos de nuestro entendimiento.  Tú puedes tener entendimiento natural, pero no tener alumbrados los ojos de ese entendimiento.  Pablo está diciendo que, cuando hay sabidurí­a y revelación, los ojos de tu entendimiento se abren para ver otras cosas.  El entendimiento es limitado, es información; pero, cuando llega el espí­ritu de entendimiento y revelación, tus ojos se abren para ver una perspectiva diferente, para mirar las cosas más amplias, para verlas de otra manera, desde otro punto de vista.  Cuando vives bajo información, vives limitado por los hechos, de aquello que ya se ha establecido; pero, cuando Dios toma ese entendimiento y lo alumbra con su sabidurí­a y revelación, comienzas a ver la vida desde una perspectiva muy diferente.  Así­ que, necesitamos entendimiento, tenemos que recibir información, pero tenemos que pedirle a Dios que tus ojos se abran para ver la sabidurí­a y la revelación de eso que estás entendiendo. 

La palabra de Dios se manifiesta en varios niveles; contiene mucha información que se puede aplicar; pero, cuando oras, se abren tus ojos y ves cosas que no podí­as ver con tu entendimiento.  Dios te muestra sabidurí­a, revelación; su Espí­ritu activa tus ojos espirituales para ver otra dimensión de la información.  Si tú quieres prosperar, tienes que entender lo importante de la información, de la revelación y de la sabidurí­a.  El mundo tiene información, pero Dios puede darte sabidurí­a y revelación para llevarte a un nuevo nivel. 

A través de toda la Biblia, varias cosas ocurren con los hombres y mujeres que reciben revelación y sabidurí­a para tiempos en particular: 1. Su condición cambia.  2. Su comprensión cambia, llevándoles a ubicarse en el lugar correcto para ver la mano de Dios obrar a favor de ellos.  3. Su curso de vida cambia; sus decisiones cambian, dirigiéndoles al lugar que Dios les ha prometido.  Ahora les gobierna esa revelación, esa sabidurí­a. 

La persona que solo vive bajo información toma decisiones erróneas.  En un momento dado, hubo riñas entre los empleados de Lot y los de Abraham.  Tuvieron que separarse; Abraham le dijo a Lot que escogiera para qué lado irse.  Lot vio que los campos cerca de Sodoma eran muy bonitos; la información en aquel momento le decí­a que la mejor decisión era irse a aquellos campos.  Esa información lo llevó a prosperar temporeramente, pero eventualmente se convirtió en maldición para su vida.  Al final, Lot sale huyendo de aquel lugar, y pierde a su esposa.  Nunca más volvemos a saber de Lot, pero sí­ se nos dice mucho más de Abraham.  En ese momento en que Lot toma una decisión basada en información, Dios le da a Abraham revelación y sabidurí­a; le dice: Mira los cielos.  Abraham estaba mirando el monte rocoso que le habí­a tocado; la información decí­a que Lot habí­a tomado la mejor parte.  Pero Dios le dice: Mira bien, te voy a dar revelación; te voy a prosperar, te voy a engrandecer, te voy a bendecir; tu condición va a cambiar, tu comprensión de quien Yo soy va a cambiar, y el curso de tu vida va a cambiar; abre bien los ojos. 

Así­ vemos a través de toda la palabra la vida de uno tras otro cambiar cuando recibe revelación y sabidurí­a.  José fue vendido, estuvo esclavo, preso; pero un dí­a el rey tuvo un problema y lo mandaron a buscar; y José recibió sabidurí­a y revelación basado en el entendimiento, en la información, en las ideas que el rey tení­a en ese momento, y la condición, la comprensión y el curso de vida de José cambiaron para siempre.  í‰l comprendió que aquel sueño significaba siete años de escasez y siete de abundancia, que tení­an que prepararse.  Con esto, su condición de esclavitud, de preso, cambia a un lugar de riqueza; y el curso de su vida, que iba de mal en peor, cambia para siempre. 

Que el espí­ritu de sabidurí­a, de revelación, se manifieste en ti de manera sobrenatural, cambiando tu comprensión de los asuntos, tu condición y el curso de tu vida.  Tú vas a ver todas las cosas transformarse en tu vida, en el nombre que es sobre todo nombre.