LLENO DEL ESPIRITU

¿Cuál es la importancia de estar lleno en tu interior? Solo los hombres llenos sobreviven en los lugares vací­os. Aquí­, un hombre lleno, Jesús, es llevado a un lugar vací­o, el desierto

'Jesús, lleno del Espí­ritu Santo, volvió del Jordán, y fue llevado por el Espí­ritu al desierto.'  Lucas 4:1 

¿Cuál es la importancia de estar lleno en tu interior?  Solo los hombres llenos sobreviven en los lugares vací­os.  Aquí­, un hombre lleno, Jesús, es llevado a un lugar vací­o, el desierto.  El  mundo está vací­o y en él solo sobreviven los que están llenos.  Un hombre y una mujer corren peligro de caer en tentación cuando, por ejemplo, salen de su casa al trabajo, vací­os.  Hay cosas y lugares hacia donde Dios no te ha podido dirigir porque no puedes pasar por allí­ hasta que í‰l no te llene primero.  

Aquellos que ya han experimentado la presencia de Dios para su vida saben lo difí­cil de estar en lugares donde te sientes incómodo y dices: Yo no deberí­a estar aquí­.  La verdad es que hay muchos lugares en los que te sientes que no debes estar, pero tienes que hacerlo porque es parte de lo que Dios te mandó a hacer.  Cuando experimentas la batalla de la presión que hay en el ambiente en el que estás, te das cuenta que, si Dios te hubiese llevado allí­ sin haberte llenado, hubieras caí­do en tentaciones y el plan de Dios se hubiera detenido en tu vida.  

En algún momento, te encontrarás en la posición donde, si no estás lleno, podrí­as ser fácilmente confundido.  Solo los llenos son dirigidos por el Espí­ritu de Dios a lugares vací­os; es la única manera en que podrás resistir.  Jesús no fue al desierto sino hasta que el Espí­ritu Santo lo llenó.  En Lucas 3, Jesús fue bautizado en las aguas, luego el Espí­ritu Santo desciende sobre í‰l, llenándolo en su interior, en su corazón, y oye unas palabras de afirmación de su Padre.  Desde los cielos, salió una voz que dijo: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.  Aquellas palabras de Dios le dejaron saber a Jesús que antes de haber hecho nada, antes de hacer milagros y de salvar a la humanidad, í‰l era su Hijo y lo amaba.  Las palabras de Dios y el Espí­ritu Santo llenaron a Jesús, y por estar lleno fue dirigido por el mismo Espí­ritu al desierto. 

Hasta que no estés lleno, Dios no te llevará a los lugares que tiene que llevarte, porque el desierto lo experimentas para que, cuando salgas, salgas hacia otra dimensión, lleno, no para acabar contigo.  La tentación llegó a Jesús, después de haber ayunado 40 dí­as, donde fí­sicamente se encontraba vací­o, con hambre.  El enemigo aprovechó aquel vací­o para tentar a Jesús.  Lo mismo sucede cuando te encuentras vací­o, el enemigo aprovecha para tentarte en las áreas de tu carencia.  

'14 Y Jesús volvió en el poder del Espí­ritu a Galilea, y se difundió su fama por toda la tierra de alrededor.'  Lucas 4:14 

Cuando Jesús fue lleno, fue llevado al desierto por el Espí­ritu y, cuando sale del desierto, sale en el poder del Espí­ritu.  Los llenos son dirigidos por el Espí­ritu y, cuando tienen la experiencia de ser dirigidos por el Espí­ritu a través del desierto, salen con el poder de Dios.  Salen del desierto con una autoridad que nunca antes habí­an tenido.  Cada vez que tienes la experiencia de pasar por lugares vací­os y los vences con la dirección del Espí­ritu Santo, sales más fuerte de ellos, con mayor autoridad, sabes hablar, sabes a qué te vas a enfrentar y cómo caminar.  

Si hay algún vací­o en tu vida, hoy Dios comienza a llenarlo.  Entiende que solo con la llenura del Espí­ritu Santo es que vas a poder sobrevivir el desierto, si no, te vas a encontrar cayendo en cada tentación que se te presente y, en vez de poder, lo que se habrá multiplicado en tu vida es todo lo contrario a lo que Dios quiere para ti. 

Sé lleno del Espí­ritu para que, cuando salgas a los desiertos de tu paí­s, puedas regresar en el poder de Dios.  Sales al desierto y regresas con más poder porque Dios te va a dar la capacidad de vencer la tentación, de vencer cada problema.  Conseguirás cada vez más vivir en autoridad, en mayor poder y en una mejor relación con el Señor.  Así­ que en esta hora pí­dele al Señor que te llene por completo y que no puedas salir al desierto sin estar lleno.  

Cuando comprendes esto, en tu interior, tus prioridades comienzan a cambiar.  Solo los llenos son dirigidos por el Espí­ritu de Dios.  No puedes poner nada afuera que primero no haya estado dentro de ti.  Tienes que tener cuidado, procurar estar lleno y cuidar de todo lo que está saliendo de ti.