LO OCULTO DE DIOS PARA TI

'No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas. He aquí­ que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y rí­os en la soledad. Las fieras del campo me honrarán, los chacales y los pollos del avestruz; porque daré aguas en el desierto, rí­os en la soledad, para que beba mi pueblo, mi escogido. Este pueblo he creado para mí­; mis alabanzas publicará.'  Isaí­as 43:18-21 

La nostalgia no tan solo nos atrasa por causa de recordar o salir de los momentos difí­ciles o de los momentos duros.  A veces, lo más difí­cil para muchas personas, es salir de éxitos y victorias que han tenido; entonces se vuelven nostálgicos, pensando en lo que tuvieron en el pasado, cómo tuvieron éxito en el ayer.  En el presente, se mantienen amarrados a aquellas victorias del pasado y no pueden entrar en las nuevas victorias que Dios les quiere dar.  Dios dice: He aquí­ yo quiero hacer algo nuevo en tu vida. 

La palabra del Señor hace una declaración muy importante en Isaí­as.  Dice que las cosas nuevas de Dios no se pueden percibir, no se pueden entender con nuestra mente natural, sino que se debe aprender a percibirlas en el mundo espiritual. 

'Sin embargo, hablamos sabidurí­a entre los que han alcanzado madurez; y sabidurí­a, no de este siglo, ni de los prí­ncipes de este siglo, que perecen. Más hablamos sabidurí­a de Dios en misterio, la sabidurí­a oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria, la que ninguno de los prí­ncipes de este siglo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca habrí­an crucificado al Señor de gloria.'  1 Corintios 2:6-8 

El Señor dice que, si el enemigo hubiese sabido que al crucificar a Cristo estarí­a asegurando su sentencia de muerte, nunca lo hubiese crucificado.  Con esto, lo que quiere decir es que hay cosas que Dios tiene ocultas, no de nosotros, sino para nosotros.  Hay cosas que Dios tiene escondidas, guardadas para nosotros porque, si alguna gente las descubriera, intentarí­an dañar el plan de Dios para tu vida.  Hay muchas cosas que no conoces hoy, que no has entendido, pero Dios no las está ocultando de ti, sino para ti.  Cuando llegue el momento de ser reveladas, í‰l te las va a mostrar.  Tienes que aprender a vivir por fe.  

Tus enemigos no saben todo lo que Dios va a hacer contigo; si lo supieran, te tendrí­an más coraje del que te tienen.  Hay quienes son tus amigos porque no saben todo lo que Dios va a hacer contigo; el dí­a que se revele todo lo que Dios va a hacer, te darás cuenta que algunos de tus amigos van a cambiar.  Así­ que Dios guarda y esconde ciertas cosas a través de los tiempos, no de su pueblo, no de sus hijos, sino para sus hijos. 

'Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oí­do oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman. Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espí­ritu; porque el Espí­ritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios.'  1 Corintios 2:9-10 

Las cosas nuevas de Dios no llegan meramente por fe, sino por amor; están reservadas para los que le aman.  Los misterios de Dios no se pueden entender con la mente; se reciben con el corazón.  

La gente cuestiona dónde está Dios.  ¿Usas Internet?  Sí­; y existe lo que se conoce como la nube, un lugar de archivos que no tienes fí­sicamente en tu hogar, pero aun así­ puedes acceder a todo lo que guardas ahí­ desde cualquier dispositivo y parte del mudo.  Ahora, ¿puedes explicar exactamente dónde está esa nube?  La mayorí­a de las personas no saben bien cómo funciona, mucho menos dónde está.  Entonces, si no puedes explicar algo creado por hombres, ¿cómo esperas entender algo espiritual?  ¿Cómo esperas entender a Dios? 

¿Te interesa saber dónde está la nube?  No; a ti te interesa saber que, cuando tú oprimes el botón en tu teléfono, o en tu computadora, el archivo que necesitas para trabajar o hacer tu tarea aparece y listo.  Tal vez no puedas entender a Dios, pero debes saber que tan solo con llamarlo, con orarle, él aparece.  Tal vez no sabes dónde está Dios, o como funciona, pero acude a í‰l; sus soluciones funcionan.  Tal vez Dios no se puede explicar, o saber dónde está, pero lo único que sí­ tienes que saber es que él está ahí­ para ti.  Las cosas más grandes en este tiempo no son intangibles y ahí­ es donde Dios es experto.  

Dios es experto en lo que el mundo no entiende, en lo que no conoce, en coger lo que el mundo ha abandonado y transformarlo, en coger lo que el mundo ha menospreciado y llevarlo a un nuevo nivel de victoria, y darle honor y honra.  Por eso, tienes que saber que, aunque no puedas entenderlo ni explicarlo, y tu mente te diga lo contrario, cree en eso que hay en ti que te dice que Dios es real, que algo bueno va a pasar.