LO QUE DIOS PUBLICí DE TI
Muchos tienen a Dios como un Padre castigador, que no quiere que te vistas de cierta manera ni que hagas ciertas cosas. Pero, en realidad, Dios es un Padre amoroso, que lo que quiere hacer es darte vida en abundancia, cuidarte, protegerte y guardarte. íl no quiere que lo culpes por cosas que, en realidad, íl no ha dicho ni hecho.
Los hijos, muchas veces, piensan que lo que sus padres le dicen, lo dicen porque quieren fastidiarlos, pero no es así. Cuando los padres dicen algo a sus hijos, lo hacen para cuidarlos y protegerlos del mal que ya ellos, por experiencia, conocen. Los padres le dicen a sus hijos: Si entendieras que lo que hago y digo es para protegerte, porque te amo. Alguna vez, como hijo, tú te sentiste de esa manera; para ti, todo lo que tus padres te decían era por fastidiar, para que no pudieras vivir tu vida. Pronto aprendiste que no es así, que ellos solo querían guardarte, cuidarte y protegerte. Te corregían porque te aman, porque querían que tomaras las mejores decisiones para que pudieras vivir una vida feliz.
A veces, ves lo que Dios hace de manera incorrecta, como veías a tus padres cuando hacían algo por tu bien y no lo entendías. Ves al Dios que te dice 'no hagas esto, no te vistas así, no vayas a este lugar', proyectándolo como un Dios controlador, sin darte cuenta que es todo lo contrario. Todo lo que Dios ha hecho, lo ha hecho para cuidarte, guardarte; cada cosas que te ha dicho que hagas, es porque va a redundar en bien para tu vida. íl no te quiso quitar ni robar nada, íl no ha querido controlar tu vida, íl solo ha querido darte lo mejor de lo mejor. En ocasiones, Dios quiere que le entreguemos algo, porque íl quiere darnos y tiene la capacidad de darnos mucho más de lo que tenemos y de lo que esperamos.
'Oíd esto, casa de Jacob, que os llamáis del nombre de Israel, los que salieron de las aguas de Judá, los que juran en el nombre de Jehová, y hacen memoria del Dios de Israel, mas no en verdad ni en justicia; 2 porque de la santa ciudad se nombran, y en el Dios de Israel confían; su nombre es Jehová de los ejércitos. 3 Lo que pasó, ya antes lo dije, y de mi boca salió; lo publiqué, lo hice pronto, y fue realidad.' Isaías 48:1-3
Dios dice: Yo he dicho y he publicado lo que va a suceder contigo para que, cuando lo compares con tus circunstancias, te des cuenta que la realidad que se va a manifestar no es la que el mundo ha publicado, sino la que yo ya he establecido.
Dios lo que está diciendo es que, cuando enfrentas una circunstancia en tu vida, lo que tienes que mirar es lo que Dios ha publicado, que es lo que ha escrito. Cuando miras lo que Dios ha dicho y establecido para tu vida, sabes que la dificultad que estás viviendo tiene que acabar, porque la Palabra de Dios se tiene que cumplir. No es tu circunstancia la que escribe tu final, no es tu circunstancia la que escribe dónde vas a acabar. Lo que define hasta dónde tú vas a llegar, es la Palabra que Dios publicó, lo que ya Dios escribió, lo que ya Dios declaró acerca de ti. Lo que se va a hacer realidad no es lo que el mundo ha dicho de ti, ni lo que las circunstancias han dicho de ti, sino lo que Dios ha publicado de ti. Cuando miras la Palabra, ves que lo que Dios ha publicado dice que tú eres un más que vencedor y que no hay circunstancia que pueda paralizarte. Pronto verás la realidad de lo que Dios dijo, de lo que habló; prepárate porque, en este tiempo, tú vas a ver todo lo que Dios ha estado planificando para escribir en tu vida.
Entiende que un lápiz no puede hacer nada por sí solo, si no tiene una mano que lo dirija. Pon tu vida en la mano de Aquel que ya escribió hacia dónde vas y cuál es tu fin.
Dios ha escrito cuál es el fin de la iglesia y, aunque afuera se vea el ataque contra ella, aunque la gente cierre templos, la iglesia nunca será destruida. Cristo dijo: Yo vine a edificar mi iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. A Cristo no hay quien lo destruya; Cristo ya lo dijo y lo público: No importa lo que la gente haga, lo que el mundo haga, la iglesia no desaparecerá. Si piensas que la iglesia no ha crecido, que está en persecución, piensa en esto: La iglesia lleva más de dos mil años siendo perseguida, y ahora somos más de los que comenzaron. La iglesia sí ha crecido, y sigue creciendo; cuanto más intentan esconder la iglesia en las diferentes partes del mundo, cuanto más la gente se convierte.
Hoy, se hace claro en tu vida la mano que ha escrito tu final. Aunque el gobierno, la bancarrota, el mundo, te hayan amenazado que van a terminar contigo, tu final lo ha escrito Dios. Declara, hoy, que Dios ya ha publicado tu final. La Biblia dice que tú eres un más que vencedor, en Cristo Jesús. Te han robado, te han quitado, pero íl vino para darte vida, y vida en abundancia; íl lo ha dicho, y íl lo va a cumplir; se va a hacer realidad, en el nombre poderoso de Jesús.