MIRA QUE TE MANDO

'6 Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la darí­a a ellos.  7 Solamente esfuérzate y sé muy valiente…'  Josué 1:6-7a  

En Josué 1, vemos el momento en que Josué se enfrentaba a un grande reto en su vida; tení­a que llenar los zapatos de uno de los hombres más poderosos de la historia de Israel; tení­a que continuar el legado que habí­a dejado uno de los patriarcas, de los hombres más significativos en la historia del pueblo de Dios; Moisés, un hombre que liberta a sobre dos millones de personas de mano de Faraón, un hombre que, con su vara, hizo milagros.  No era cualquier cosa, cualquier hazaña la que Josué tení­a que hacer; no tan solo tení­a que llenar el espacio que habí­a dejado Moisés en la mente de la gente, sino que tení­a que completar lo que Moisés no pudo completar.  Josué debe haber pensado que, si Moisés, con todo lo grande que fue y con la relación que tuvo con Dios, no pudo hacerlo, cómo podrí­a él lograrlo.  Y llegó el momento en que Dios tuvo que hablarle a Moisés y decirle que habí­a llegado la época, el nuevo tiempo, la nueva temporada para su vida y para el pueblo de Israel.  Dios le dice que se levante. 

En varias ocasiones, Dios le dice: Esfuérzate y sé valiente.  Para poder prosperar en la vida y ser libre económicamente, mucha gente comete el error de pensar que las cosas suceden de la nada.  Cuando tú quieres prosperar, tienes que saber que hay dos factores; estos son los mismos que se repiten en Josué; esfuérzate y sé valiente.  Si tú eres de Los 400, de los valientes que estamos creyendo por libertad económica, hay dos caracterí­sticas que tienes que tener; la primera de ellas es esfuerzo. 

Esforzarte es hacer más allá de tus fuerzas.  Se dice que Michael Jordan, de los mejores basquetbolistas de la historia, luego de terminar un partido, se quedaba en la cancha, haciendo tiros adicionales.  Tiger Woods, un famoso golfista, luego de terminar un torneo, daba golpes extra para practicar aquella habilidad que él tení­a que desarrollar.  Todo el mundo quisiera tener lo que han alcanzado ambos, en lo natural, pero no todos están dispuestos a hacer el esfuerzo extra.  Dios le dice a Josué que, si iba a completar aquello, tení­a que esforzarse; la diferencia la harí­an su esfuerzo y su valentí­a. 

Este año, decide hacer el esfuerzo, actúa con valentí­a.  ¿Qué es aquello que tienes que atreverte a hacer para que tu vida cambie?  ¿Qué es eso que no te has atrevido a hacer?  Llegó el momento de que decidas enfrentar los retos con valentí­a, con autoridad, con fuerza, y de creerle a Dios que algo va a ocurrir. 

Dios quiere que te esfuerces y que seas valiente para que hagas prosperar tu camino.  Aquellos que se esfuerzan, que son valientes, Dios les dice: Todo te saldrá bien. 

Dios le dice a Josué: Esfuérzate y sé valiente.  Tú prosperas esforzándote y con valentí­a; haciendo más allá de tus fuerzas, y teniendo enfrentando lo que tengas que enfrentar.  Dios le repite estas palabras en varias ocasiones en este primer capí­tulo a Josué.  En el verso 7 se añade una palabra más: Solamente, convirtiendo aquello en una motivación.  Pero, en el verso 9, dice más: Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente.  O sea, pasa de una sugerencia a una inspiración, a una orden.  Cuando tú quieres prosperar, progresar, alcanzar grandes destinos, tú tienes que saber que lo que vas a alcanzar es una orden que Dios te está dando, y no una sugerencia. 

Dios no te sugiere que te esfuerces y seas valiente; í‰l te da la orden de que te esfuerces y seas valiente para que prosperes en tu camino.  A veces, sientes la urgencia en tu interior, el Espí­ritu Santo dándote esa orden.  Tienes que salir a trabajar, a luchar; quizás no tienes fuerzas, estás desmotivado, y la gente no entiende por qué sigues.  Pero es que hay algo en tu interior que te ordena, que te obliga, que te hace someterte a hacerlo.  Dios no te está dando una sugerencia.  í‰l te está dando una orden: Mira que te mando; esfuérzate y sé valiente.  Esfuérzate y pierde el temor, esfuérzate y olví­date de tus enemigos, esfuérzate y olví­date de tu pasado, esfuérzate y enfrenta el futuro que Dios tiene para ti, esfuérzate y comienza a caminar hacia todo lo que Dios te ha prometido. 

Recibe esa orden del Espí­ritu.  Ya no es una sugerencia.  Mira que te mando a que salgas de las deudas, que te esfuerces y seas valiente; tu camino va a prosperar, todo te va a salir bien, Yo voy a estar contigo y, dondequiera que tú vayas, verás mi mano poderosa. 

Hoy viene un sentido de urgencia y de autoridad sobre tu vida, que te pone en el momento para tomar acción, para caminar y para seguir hacia adelante hasta alcanzar todo lo que Dios te ha prometido.  Dios te dará la victoria en el nombre poderoso de Jesús.  Ya Dios te ha hablado, te ha motivado; hoy te está dando una orden.  Levanta esa empresa, ese negocio; comienza a crecer, conquista tu destino, y alcanza todo lo que Dios te ha prometido.