Expansor de paladar para niños y adultos en Panamá
Qué es el expansor de paladar, a qué edad funciona mejor, cómo se activa y cuánto tiempo se usa. Agenda tu evaluación de ortodoncia de $45 en Panamá.
Cuando el ortodoncista encuentra en un niño un paladar angosto, muelas que muerden por dentro o poco sitio para los dientes permanentes que vienen, suele hablar de un expansor de paladar. Es un aparato de ortopedia dentofacial: en lugar de mover los dientes uno por uno, ensancha la base de hueso donde se van a acomodar.
Aquí verás cómo funciona, por qué la edad pesa tanto y qué alternativas se valoran en adolescentes y adultos.
¿Qué es un expansor o disyuntor de paladar?
El diseño más común es un aparato fijo sujeto a las muelas superiores con bandas, con un tornillo en el centro del paladar. Al girarlo, empuja hacia afuera las dos mitades del maxilar superior. Se le llama disyuntor porque en los niños separa poco a poco la sutura media del paladar, que todavía no termina de cerrarse. También hay diseños removibles; cuál conviene lo decide el ortodoncista.
¿Para qué sirve el expansor de paladar?
Su trabajo es darle al maxilar superior el ancho que le falta. En general se indica ante:
- Paladar estrecho, cuando la arcada de arriba tiene forma de V en lugar de una curva amplia.
- Mordida cruzada posterior: las muelas de arriba cierran por dentro de las de abajo, de un lado o de ambos.
- Falta de espacio para los dientes permanentes, que con los años suele terminar en apiñamiento dental.
- Preparación para la ortodoncia, cuando conviene ganar ancho antes de alinear.
Tratar a tiempo una mordida cruzada puede ayudar a que el niño no se acostumbre a desviar la mandíbula para poder morder.
¿A qué edad funciona mejor el expansor de paladar?
La edad es lo que más cambia la respuesta. Mientras la sutura del paladar sigue abierta, el hueso responde con relativa facilidad, algo que suele ocurrir en la infancia y hasta el inicio de la adolescencia. Por eso se aconseja una primera revisión de ortodoncia alrededor de los 7 años, aunque no todos los niños necesiten tratamiento a esa edad.
Con el crecimiento esa unión se cierra y el hueso se vuelve más firme, aunque no hay una edad exacta: cada niño se desarrolla a su propio ritmo.
En la Clínica Martinelli García, el Dr. J. Guillermo Martinelli es ortodoncista y odontopediatra, con postgrado en Ortodoncia y Ortopedia Dentofacial, la rama que trabaja justamente con el crecimiento de los maxilares. Cuando el caso lo pide, se coordina con las odontopediatras Dra. Daniele Castro y Dra. Urania Gordon.
¿Cómo se activa el expansor en casa?
En la consulta se entrega una llave pequeña y se enseña a los padres a girar el tornillo. La frecuencia y el número de vueltas los define el especialista; no conviene adelantar ni saltarse giros por cuenta propia.
En la fase activa suele abrirse un hueco entre los incisivos centrales superiores. En general indica que el paladar se está abriendo y tiende a cerrarse después. Para distinguirlo de un diastema natural, revisa la guía sobre dientes separados.
¿Qué molestias son normales con el expansor?
- Presión en el paladar, la nariz o debajo de los ojos después de cada giro, que suele pasar en minutos u horas.
- Habla un poco distinta y más saliva los primeros días.
- Restos de comida atrapados entre el aparato y el paladar.
Ayudan las comidas blandas y frescas, como arroz con pollo o un chicheme frío; mejor evitar el maíz tostado, los chicharrones y los dulces pegajosos. Si el aparato se afloja, algo lastima o la molestia no cede, llama a la clínica.
¿Cuánto tiempo se usa el expansor de paladar?
La activación suele durar pocas semanas. Luego el tornillo se deja quieto y el aparato permanece varios meses más, en general entre tres y seis, para que el hueso se consolide y no se pierda el ancho ganado. Muchas veces es solo la primera fase y después vienen brackets o alineadores; para ver esas etapas, lee cuánto dura un tratamiento de ortodoncia.
¿Y si ya soy adolescente o adulto?
Pasado el crecimiento, la sutura suele estar cerrada o muy firme, y un expansor convencional tiende más a inclinar las muelas que a separar el hueso. Eso no quiere decir que no haya salida.
Según el caso, puede valorarse una expansión apoyada en microimplantes, que buscan llevar la fuerza directo al hueso, o una expansión asistida con cirugía. El Dr. Martinelli está certificado en microimplantes Bio-Ray, y en el equipo hay un cirujano maxilofacial, el Dr. Giorgio Colucci. Si alguna de estas opciones es adecuada para ti se define en la evaluación.
El costo de un expansor cambia según el diseño del aparato, si es una fase aislada o el inicio de un tratamiento más largo y cuántos controles necesite, así que se entrega tras revisar el caso. En la guía sobre el precio de brackets en Panamá verás qué factores lo componen.
Si notas que tu hijo muerde cruzado, respira con la boca abierta o sus dientes nuevos no caben, lo indicado es una revisión a tiempo. La consulta de ortodoncia tiene un valor de $45 y la realiza el Dr. Martinelli en la Clínica Martinelli García, Vía España. Existen planes de financiamiento para pagar el tratamiento en cómodas letras; separa tu cita por WhatsApp al 6676-3096.
Más sobre la ortodoncia infantil de la Clínica Martinelli García en el sitio de la clínica.
Esta información es orientativa y no sustituye la valoración de un ortodoncista. La indicación, el tipo de expansor y el tiempo de uso se definen solo después de examinar a cada paciente.
Cómo llegar a la Clínica Martinelli García
Centro Especializado San Fernando, Mezanine, Vía España, Ciudad de Panamá. Lunes a viernes de 8:00 a.m. a 6:00 p.m. y sábados de 8:00 a.m. a 1:00 p.m.
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Agenda tu cita por WhatsApp☎︎ Llámanos: 229-6701Tipos de brackets →Preguntas frecuentes sobre expansor de paladar
Suele colocarse en la infancia o al inicio de la adolescencia, cuando la sutura del paladar todavía responde bien a la expansión. No hay una edad fija, porque depende del desarrollo de cada niño y del problema que se quiera corregir. Por eso se recomienda una primera revisión de ortodoncia alrededor de los 7 años, aunque el tratamiento pueda empezar más tarde.
En general no causa dolor fuerte, sino presión en el paladar, la nariz o las mejillas después de cada activación, que suele pasar en poco tiempo. Los primeros días también cuesta un poco hablar y tragar con normalidad. Las comidas blandas y frías ayudan. Si el aparato lastima, se afloja o la molestia no cede, hay que avisar al ortodoncista.
La fase de activación suele durar unas pocas semanas. Luego el aparato se deja en su sitio, en general entre tres y seis meses, para que el hueso se estabilice y no se pierda el ancho logrado. El tiempo exacto lo define el ortodoncista según la edad, la cantidad de expansión que se necesita y la respuesta de cada paciente.
Sí, pero no funciona igual que en niños. En adultos la sutura del paladar suele estar cerrada, así que un expansor convencional tiende a inclinar las muelas más que a abrir el hueso. Existen alternativas, como la expansión apoyada en microimplantes o la expansión asistida con cirugía, que el ortodoncista valora según las características de cada caso.
Cuando el expansor separa las dos mitades del maxilar superior, los incisivos centrales también se alejan y aparece un hueco entre ellos. En general es una señal esperada de que el paladar se está abriendo. Con el paso de las semanas ese espacio suele cerrarse de forma natural o durante la fase de ortodoncia que viene después.