Coronavirus y Embarazo
¿Que es el coronavirus y como afecta el embarazo?
En Diciembre de 2019, se conoció el brote de infección por el Coronavirus conocido como COVID-19, que se ha diseminado globalmente.
Este parece haberse originado en Wuhan, la capital de la provincia de Hubei en el centro de China.
Para Febrero 27 de 2020, se habían reportado 82.000 casos confirmados y 2800 muertes secundarias a la infección del COVID-19.
El 95% de los casos han sido reportados en China. Ya la infección ha alcanzado varios países en todo el mundo.
Y hay varios casos confirmados en nuestro país.
El genoma del virus fue rápidamente secuenciado lo que permitió tener las pruebas diagnósticas en sangre.
QUE ES?
El Virus ha sido denominado como COVID-19 por la OMS y como SARS-COV2- por el Comité Internacional de Taxonomía Viral.
El virus es un Betacoronavirus, un virus ARN y pertenece a la familia de virus Coronaviridae, nuevo en la especie humana con proximidad genética a el Virus del SARS en murciélagos y puede causar infecciones del tracto respiratorio, el sistema gastrointestinal y el sistema nervioso.
Epidemiología
El periodo de incubación está entre 1 a 14 días; con una media de 5 a 6 días. Han sido reportado casos con periodo de incubación de hasta 24 días.
Más común en hombres que en mujeres.
Transmisión
- El virus se transmite principalmente a través de gotitas respiratorias, secreciones y / o contacto, y se ha informado de transmisión de persona a persona y agrupación familiar.
- La transmisión es posible de pacientes asintomáticos.
- Por contacto con superficies infectadas u objetos.
- Se deben tomar precauciones con los objetos personales.
Clínica
La infección puede tener un rango moderado a severo.
Los síntomas pueden incluir: Fiebre, tos, mialgias o dolores musculares, cefalea o dolor de cabeza y diarrea.
Clínica y Comportamiento en el embarazo
Se han registrado varios casos de neonatos nacidos de madres con neumonía COVID-19.
Las poblaciones humanas son generalmente susceptibles a COVID-19 y conlleva un riesgo particularmente alto para las mujeres embarazadas y los niños porque se encuentran en un estado especial de inmunodepresión. Como las características biológicas de COVID-19 requieren más investigación, no está claro si la transmisión de madre a hijo es posible y, por lo tanto, no hay evidencia suficiente para la prevención y el control de las infecciones neonatales.
Los síntomas clínicos causados por la infección son extremadamente similares a los del síndrome respiratorio agudo severo (SRAS).
Los síntomas van desde fiebre y tos, puede haber pocos síntomas (por ejemplo, estornudos, congestión nasal y dolor de garganta) relacionados con infecciones del tracto respiratorio superior. Esto sugiere que las células objetivo del virus pueden estar ubicadas en el tracto respiratorio inferior, lo cual es consistente con la literatura hasta la fecha. Además, una mujer embarazada también puede experimentar diarrea, lo que sugiere que el virus también puede atacar el tracto digestivo.
Transmisión vertical de COVID-19
La transmisión de virus respiratorios de madre a hijo se produce principalmente a través del contacto cercano, la transmisión a través de gotas (entre cuidadores, familiares y visitantes familiares), infecciones adquiridas en el hospital y la exposición a fuentes de infección en lugares públicos.
Qué es Transmisión Vertical?
La transmisión vertical se refiere al paso de un patógeno de la madre al bebé durante el período anterior y posterior al nacimiento. Específicamente, incluye la transmisión a través de células germinales o sangre placentaria durante el embarazo, a través del canal de parto durante el trabajo de parto y el parto, y durante la lactancia posparto.
Como las características biológicas y el mecanismo patogénico del COVID-19 requieren una mayor investigación, aún no está claro si hay transmisión vertical, de madre a hijo, sin embargo los estudios realizados hasta el momento, están limitados por su pequeño tamaño de muestra y se necesitan estudios con muestras grandes para validar esta información.
Diagnóstico de recién nacidos de madres con infección sospechada o confirmada de COVID-19
En algunos casos se ha presentado sufrimiento fetal intrauterino. Se especula que la infección por COVID-19 en las madres puede causar hipoxemia, lo que aumenta el riesgo de eventos adversos perinatales como la asfixia al nacer y el parto prematuro. Sin embargo, aún no está claro si el sufrimiento fetal intrauterino está directamente relacionado con la infección COVID-19, en las madres. Por lo tanto, el obstetra debe comunicarse con un neonatólogo antes del parto de una paciente sospechosa o diagnosticada, para prepararse para la reanimación del recién nacido en la sala de partos, a fin de mejorar la tasa de supervivencia y el pronóstico del recién nacido. En un estudio realizado en embarazadas con infección por COVID-19 todos los hisopos faríngeos neonatales resultaron negativos para COVID-19, y no se pudo descartar la posibilidad de un resultado falso negativo. Si las condiciones lo permiten, se pueden recolectar más muestras, incluida la sangre del cordón umbilical y el líquido amniótico de la madre y el suero, líquido gástrico, hisopos anales o heces de los recién nacidos, para optimizar la tasa de detección. Además, el tejido de la placenta también se puede examinar para detectar inflamación de la placenta causada por una infección viral, a fin de identificar si hay alguna transmisión placentaria.
Los primeros síntomas de los recién nacidos pueden ser principalmente dificultad respiratoria, seguidos de síntomas gastrointestinales, fiebre, aumento de la frecuencia cardíaca y vómitos. Por lo tanto, estos signos y síntomas deben controlarse de cerca, y debe haber una intervención temprana para pacientes con hallazgos anormales. Actualmente no hay una vacuna ni medicamentos antivirales específicos para combatir la infección.
En resumen, la infección perinatal por COVID-19, puede tener efectos adversos en los recién nacidos, causando problemas como sufrimiento fetal, parto prematuro, dificultad respiratoria, trombocitopenia acompañada de una función hepática anormal e incluso la muerte. A pesar de la falta de evidencia para respaldar la transmisión vertical de COVID-19, aún se requiere aislamiento antes del parto. Se alienta la estrecha cooperación entre los departamentos de obstetricia y pediatría para ofrecer reanimación bien preparada para los recién nacidos en la sala de partos. Teniendo en cuenta que el COVID-19, tiene un potencial patogénico, para causar resultados adversos maternos o perinatales severos, recomendamos la detección sistemática de cualquier infección sospechosa de COVID-19, durante el embarazo y extender el seguimiento intensivo para las madres confirmadas y sus fetos.
Hay que recordar que no hay estudios suficientes con tamaño de muestra grandes para validar si hay o no una transmisión vertical.
Se debe tomar una mejor educación en salud y medidas efectivas de prevención y control, para toda la población.
Si se presentan síntomas como fiebre, tos y un estado mental deficiente, el paciente debe ingresarse en una sala de aislamiento para observación y tratamiento, y las muestras se deben recolectar de forma inmediata y dinámica para facilitar el diagnóstico y el tratamiento tempranos.
Los hospitales de nuestra provincia, cuentan con planes, protocolos y guías para la prevención, control, diagnóstico y manejo de COVID-19.
Fuente
Clinical analysis of 10 neonates born to mothers with 2019-nCoV pneumonia
Huaping Zhu, et al. (Submitted Feb 06, 2020. Accepted for publication Feb 10, 2020.)
Coronavirus - COVID 19 y Embarazo - Todo lo que debe saber. FIMMF MHM