Remedios Caseros para el Dolor de Muela, Cuáles Ayudan y Cuáles No
Clavo de olor, ajo, sal, alcohol: qué remedios caseros alivian el dolor de muela y cuáles lo empeoran, explicado sin mitos. Escríbenos y agenda tu cita.
EN POCAS PALABRAS
Clavo de olor, ajo, sal, alcohol: qué remedios caseros alivian el dolor de muela y cuáles lo empeoran, explicado sin mitos. Escríbenos y agenda tu cita.
Casi todas las familias panameñas tienen su remedio para el dolor de muela: el clavo de olor de la abuela, el diente de ajo, el traguito de seco «para adormecer» o la sal con limón. Algunos tienen una base razonable y dan un alivio pasajero; otros lastiman la encía y retrasan el tratamiento. Vale la pena separarlos, porque cuando el dolor aprieta uno prueba lo que tenga a la mano.
Antes de entrar en la lista, una idea que ordena todo: ningún remedio casero elimina una caries, desinflama un nervio dañado ni drena un absceso. En el mejor de los casos, te dan unas horas de tregua para llegar a la consulta.
¿Probaste remedios caseros y la muela sigue doliendo? El remedio alivia unas horas; la causa la resuelve el dentista |
Remedios que sí pueden ayudar un poco
- Agua tibia con sal. Es el más sencillo y uno de los más útiles. Limpia restos de comida, arrastra bacterias y ayuda a desinflamar la encía. Media cucharadita en un vaso de agua tibia, enjuagues suaves de 30 segundos, varias veces al día.
- Compresas frías por fuera. Hielo envuelto en un paño sobre la mejilla, 15 a 20 minutos con descansos. Baja la hinchazón y adormece. Nunca hielo directo sobre la muela ni sobre la piel sin protección.
- Clavo de olor, con matices. Contiene eugenol, una sustancia con efecto anestésico leve que los dentistas usan en algunos materiales. Morder suavemente un clavo entero o aplicar una gota de aceite de clavo diluida con un algodón puede calmar un poco. Pero el aceite puro irrita y quema la encía si se aplica en exceso o por mucho tiempo, y no sirve en niños pequeños.
- Té de manzanilla tibio o frío como enjuague. Tiene un efecto calmante modesto sobre la encía irritada. No hace daño, pero tampoco resuelve un dolor profundo.
- Hilo dental. No es un remedio de la abuela, pero quita la comida atrapada que a veces es la única causa del dolor.
Remedios que conviene evitar
- Ajo crudo sobre la muela. Tiene compuestos antibacterianos, pero machacado y dejado en contacto con la encía produce quemaduras y llagas. El alivio que se siente al principio es más ardor que efecto curativo.
- Alcohol, seco o whisky en la muela. Adormece unos minutos e irrita después. Tragado en cantidad, además, interactúa con los analgésicos.
- Aspirina triturada sobre la encía. Deja una quemadura blanca y dolorosa en la mucosa. Es de los errores más frecuentes en consulta.
- Limón, vinagre o bicarbonato en pasta concentrada. Los ácidos desgastan el esmalte y aumentan la sensibilidad; el bicarbonato en exceso irrita la encía.
- Calor sobre la cara. Botellas calientes o paños tibios pueden hacer que una infección crezca hacia la mejilla.
- Cosas que no deberían entrar nunca a la boca: gasolina, kerosene, cloro, pasta de dientes con productos de limpieza o creolina. Todavía se escuchan, y causan lesiones serias.
- Tapar el hueco de la caries con chicle, cera o algodón por días. Atrapa bacterias y comida dentro de la cavidad.
Por qué un remedio puede parecer que funciona
El dolor dental sube y baja solo. Una pulpitis puede dar crisis fuertes seguidas de horas de calma, y cualquier cosa que se haya aplicado justo antes de la calma parece haber sido la solución. También pasa que el nervio de la muela termina de morir y el dolor desaparece. En ese momento la familia concluye que el ajo o el clavo «curaron» la muela, cuando en realidad la infección sigue su curso en silencio y puede volver semanas después como un absceso con la cara hinchada.
Si vas a usar un remedio casero, hazlo así
- Úsalo como puente de horas, no de semanas.
- Prefiere los suaves: agua con sal, frío por fuera e hilo dental.
- Si aplicas clavo de olor, que sea poco y por poco tiempo, sin frotarlo sobre la encía.
- Suspende cualquier remedio que produzca ardor, manchas blancas o llagas.
- No lo combines con medicamentos por tu cuenta; si necesitas un analgésico, que sea según la indicación de tu médico, del farmacéutico o del prospecto.
- En niños, consulta primero: su encía es más delicada y varios productos para adultos no están indicados para ellos.
¿Cuándo conviene consultar en vez de seguir probando?
Si llevas más de un día alternando remedios, si el dolor te despierta, si la muela duele al morder o al tomar algo caliente, o si notas un granito con pus en la encía, ya es momento de un examen dental. Y si aparece fiebre, la cara o el cuello se hinchan, o cuesta tragar o abrir la boca, no sigas en casa: acude a un servicio de urgencias médicas, porque son señales de una infección que se está extendiendo. Ver también la atención de urgencias dentales del Centro Odontológico Paitilla.
Este contenido es informativo y no reemplaza una consulta médica. Cada caso se evalúa de forma individual.
Preguntas Frecuentes
Puede aliviarlo un poco por el eugenol que contiene, que tiene un efecto anestésico leve. Pero no trata la causa y, aplicado puro o por mucho tiempo, irrita y quema la encía.
No se recomienda. El ajo crudo en contacto con la encía puede producir quemaduras y llagas, y no elimina la caries ni la infección que provocan el dolor.
Adormece unos minutos, pero irrita la mucosa y, si se traga, puede interactuar con los analgésicos. No es un remedio recomendable.
El enjuague de agua tibia con sal, las compresas frías por fuera de la mejilla y el hilo dental para retirar restos de comida. Son suaves y no dañan los tejidos.
El dolor dental sube y baja por sí mismo, y a veces desaparece porque el nervio murió. La infección puede seguir activa, así que conviene una revisión aunque ya no duela.