Callos Callicida o Consulta y Plantilla o Descarga
Dos decisiones que todo el mundo con callos toma alguna vez: tratarlo en casa o en consulta, y evitar que vuelva con plantilla o con descarga.
EN POCAS PALABRAS
Dos decisiones que todo el mundo con callos toma alguna vez: tratarlo en casa o en consulta, y evitar que vuelva con plantilla o con descarga.
Con un callo se toman dos decisiones: cómo quitarlo y cómo evitar que vuelva. Para la primera la disyuntiva es callicida de farmacia o consulta; para la segunda, plantilla o descarga local. Las cuatro opciones tienen su caso, y elegir mal en cualquiera de las dos es lo que hace que un callo dure años.
Primera decisión: callicida o consulta
El callicida es ácido salicílico en parche o líquido. Ablanda la queratina superficial y, en callos pequeños, planos y sin núcleo, puede reducirlos. Cuesta poco y se hace en casa. La consulta retira el callo completo con bisturí, incluido el núcleo, sin dañar la piel de alrededor, y de paso mira qué lo está causando.
¿Callo o verruga? No son lo mismo y no se tratan igual |
- Callo con núcleo que duele al pisar: consulta. El ácido no llega al núcleo y el dolor sigue.
- Dureza plana y superficial, sin dolor: el callicida puede servir, con cuidado de no tocar la piel sana.
- Callo entre dos dedos: consulta. El ácido en ese espacio húmedo macera y lastima la piel del dedo vecino.
- Duda de si es callo o verruga: consulta. El callicida sobre una verruga la extiende.
- Diabetes, mala circulación o pérdida de sensibilidad: consulta, siempre. El callicida está contraindicado.
Segunda decisión: plantilla o descarga
Quitado el callo, hay que quitar la presión. La descarga local es un fieltro, una silicona o un protector que desvía la presión del punto exacto: se coloca en la misma visita, cuesta poco y se ajusta. La plantilla va dentro del zapato y cambia cómo carga el pie entero al caminar: cuesta más, se hace a medida y trata la causa cuando la causa es la pisada.
- Callo sobre un dedo o entre dedos: descarga de silicona. La plantilla no llega ahí.
- Callo bajo la almohadilla por un zapato concreto: descarga y cambio de zapato. No hace falta plantilla.
- Callo bajo la almohadilla que sale con cualquier zapato: plantilla, porque la causa es cómo carga el pie.
- Callos en los dos pies, simétricos, con dolor de rodilla o cadera: plantilla, tras estudiar la pisada.
- Pie diabético con zonas de presión: plantilla de descarga, y revisión periódica.
Cómo lo comprobamos antes de gastar
Antes de indicar una plantilla se pone un fieltro de prueba en el punto de presión y se pide a la persona que camine unos días. Si el dolor baja y el callo tarda en reformarse, desviar esa presión funciona, y entonces se decide si basta con la descarga o si el patrón pide plantilla. Es una prueba de pocos dólares que evita comprar una plantilla que no hacía falta.
Cuándo las dos decisiones se toman juntas
En el callo con núcleo que vuelve cada dos meses, la respuesta es casi siempre la misma: consulta para retirarlo completo y descarga en el mismo momento, con un fieltro de prueba que diga en dos semanas si hace falta plantilla. Separar las dos decisiones, quitar primero y pensar después en la presión, es lo que produce el ciclo de retirar, volver, retirar.
Lo que no funciona en ningún caso
Cuchilla en casa, rallar hasta que duela, callicida sobre una verruga o sobre un pie que no siente, y plantillas genéricas de farmacia para un callo con causa concreta: reparten la presión por igual en vez de quitarla del punto que duele.
Una regla que ayuda a decidir rápido: si el callo tiene núcleo o duele, la primera decisión ya está tomada, consulta; y si vuelve con más de un zapato, la segunda también, plantilla.
Desde Chorrera, en una visita se retira el callo, se prueba la descarga y se sale con la decisión tomada. Atendemos sábados y domingos.
Esta información es orientativa y no sustituye una valoración profesional. Cada pie responde distinto según la causa, el tiempo de evolución y la salud general de la persona. Ver también el tratamiento de callosidades del Dr de tus Pies.
Preguntas Frecuentes
En durezas planas, superficiales y sin dolor, con cuidado. Nunca en callos con núcleo, entre dedos, sobre una posible verruga ni con diabetes o mala circulación.
Solo si el callo viene de la pisada: sale con cualquier zapato o en los dos pies. Si viene de un zapato o de un dedo, basta con descarga local y cambio de calzado.
Un fieltro, silicona o protector que desvía la presión del punto exacto del callo. Se coloca en la visita y se ajusta.
Para un callo con causa concreta, poco: reparten la presión por igual en lugar de quitarla del punto que duele.
Con un fieltro de prueba en el punto de presión durante unos días. Si el dolor baja, desviar la presión funciona y se decide con esa evidencia.