InBody y báscula qué mide cada una y para qué sirve

Por qué la báscula puede no moverse aunque estés mejorando: qué mide un análisis de composición corporal y cómo se lee el informe.

El número que engaña

La báscula entrega un solo dato: cuánto pesa todo el conjunto. No distingue si esos kilos son músculo, grasa o agua retenida. Por eso hay tanta gente que mejora de forma real y ve la báscula quieta, y concluye que no está funcionando.

Qué separa un análisis de composición corporal

  • Masa muscular esquelética: el tejido que sostiene el metabolismo y la fuerza.
  • Masa grasa y porcentaje de grasa: la cifra que de verdad interesa cuando se habla de bajar de peso.
  • Grasa visceral: la que rodea los órganos, asociada a riesgo metabólico. Se puede tener poca grasa visible y bastante visceral.
  • Agua corporal y su distribución: ayuda a interpretar retención de líquidos e inflamación.
  • Balance entre lados del cuerpo: útil tras una lesión o cuando hay diferencias de fuerza.

El caso típico

Alguien entrena y come mejor durante ocho semanas. La báscula marca dos kilos menos y la persona se decepciona. El análisis muestra tres kilos y medio menos de grasa y kilo y medio más de músculo. El resultado es mucho mejor de lo que sugería el peso: mejoró la composición y aumentó el gasto en reposo.

También ocurre al revés, y ahí está el valor real de medir: una bajada rápida que en su mayoría fue músculo y agua. La báscula lo celebra; la composición corporal muestra que el metabolismo quedó peor.

Cómo prepararse para que la medición sirva

El análisis por bioimpedancia usa el agua corporal para estimar los compartimentos, así que la hidratación influye. Para que dos mediciones sean comparables:

  • Sin comer ni beber cantidades importantes en las 3 horas previas.
  • Sin haber entrenado ese día antes de la medición.
  • Sin alcohol el día anterior.
  • A la misma hora del día que la vez anterior.
  • En mujeres, evitar los días de mayor retención del ciclo.

Cada cuánto tiene sentido repetirla

Cada cuatro a ocho semanas. Medirse cada semana produce ruido: las variaciones de agua corporal tapan los cambios reales de tejido.

Sus límites

La bioimpedancia estima, no mide directamente. Su fortaleza está en la comparación consigo mismo a lo largo del tiempo, más que en el valor absoluto de un día. Por eso importa repetirla en las mismas condiciones.

La interpretación del informe corresponde a un profesional de la salud, que lo lee junto con la historia clínica y los laboratorios.

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto conviene repetir la medición?

Cada cuatro a ocho semanas. Medirse cada semana genera ruido: las variaciones de agua corporal tapan los cambios reales de tejido.

¿Por qué me da distinto si me mido en la mañana o en la tarde?

Porque el estado de hidratación cambia a lo largo del día, y la bioimpedancia usa el agua corporal para estimar los compartimentos. Por eso las mediciones se comparan solo si se hacen en condiciones parecidas.

¿Puedo hacérmela si tengo marcapasos o estoy embarazada?

En esos casos no está indicada. La medición pasa una corriente muy baja por el cuerpo y se contraindica con dispositivos implantados y durante el embarazo.

¿Qué porcentaje de grasa es normal?

Los rangos de referencia difieren por sexo y edad, y un valor aislado dice poco. Lo que aporta información es la evolución de la persona respecto de sí misma.

¿Sirven las básculas de bioimpedancia de casa?

Sirven para seguir una tendencia, pero miden solo a través de los pies y suelen ser menos precisas. Para comparar en el tiempo conviene usar siempre el mismo equipo.