Diarrea en Niños en La Chorrera: Qué Hacer en Casa
Qué hacer ante una diarrea infantil, cómo evitar la deshidratación y cuándo consultar. Agenda tu consulta pediátrica.
La diarrea aguda es uno de los motivos de consulta más frecuentes en la infancia. La mayoría de los episodios son virales, duran pocos días y se resuelven solos. El riesgo real no es la diarrea en sí: es la deshidratación, y ahí es donde se juega todo.
Lo más importante: hidratar bien
El objetivo es reponer lo que se pierde, y para eso existe el suero de rehidratación oral. No es lo mismo que una bebida deportiva, un refresco o un jugo: esas tienen demasiada azúcar y poco sodio, y en muchos casos empeoran la diarrea.
- Ofrecer el suero en cantidades pequeñas y muy seguidas: una cucharada cada pocos minutos.
- Si vomita, esperar diez minutos y volver a empezar con cantidades aún menores.
- Continuar después de cada deposición líquida.
- Con lactancia materna, seguir dándola sin restricción y con más frecuencia.
- Con fórmula, no diluirla ni suspenderla.
Qué comer
La idea de dejar al niño en ayunas está superada. Se recomienda reanudar la alimentación habitual en cuanto la tolere, porque el intestino se recupera antes comiendo que en reposo.
Funcionan bien el arroz, el plátano, la papa, el pollo, la zanahoria cocida y el pan. Conviene evitar por unos días los jugos azucarados, los refrescos, los alimentos muy grasos y los dulces. Y no hace falta suprimir la leche salvo indicación médica.
Cómo se prepara el suero
Lo más seguro es usar sobres comerciales de sales de rehidratación oral y disolverlos exactamente en la cantidad de agua que indica el envase. Poner menos agua para que «rinda más» concentra el sodio y empeora la deshidratación; poner más lo diluye y deja de reponer lo que hace falta.
Se prepara con agua segura, se conserva tapado y se desecha a las 24 horas. Los preparados caseros solo se usan si no hay otra opción y siguiendo una receta exacta.
Las señales de deshidratación
- Boca y lengua secas.
- Llanto sin lágrimas.
- Orina escasa: menos de tres pañales mojados en 24 horas, u orina muy oscura.
- Ojos hundidos y, en el lactante, fontanela hundida.
- Piel que tarda en volver a su sitio al pellizcarla suavemente.
- Somnolencia, decaimiento o irritabilidad extrema.
- Sed intensa, o al contrario, rechazo total a beber.
El zinc ha demostrado acortar la duración de la diarrea en niños pequeños, y en algunos casos se indica junto con el suero. Se usa según indicación médica, no por cuenta propia.
Cuándo consultar
De inmediato ante cualquier signo de deshidratación, y también si hay sangre o moco en las heces, fiebre alta persistente, vómitos que impiden hidratar, dolor abdominal intenso, diarrea que dura más de siete días, o si el niño es menor de seis meses.
Un punto que conviene subrayar: no se deben dar antidiarreicos a un niño sin indicación médica. Frenan el movimiento intestinal y retienen dentro lo que el cuerpo está intentando eliminar, y en algunos cuadros eso agrava la situación. Tampoco antibióticos por cuenta propia: la mayoría de las diarreas son virales y no responden a ellos. Si la diarrea se repite o se prolonga, hay que descartar parásitos y otras causas en la consulta pediátrica.
Preguntas frecuentes
¿Qué le doy de beber?
Suero de rehidratación oral, en cantidades pequeñas y frecuentes. No refrescos, jugos ni bebidas deportivas.
¿Debo dejarlo sin comer?
No. Se reanuda la alimentación habitual en cuanto la tolere: el intestino se recupera antes comiendo.
¿Puedo darle un antidiarreico?
No sin indicación médica. En niños pueden ser perjudiciales y enmascarar el cuadro.
¿Cuánto puede durar?
La mayoría se resuelve en tres a cinco días. Más de siete días requiere estudio.
¿Cuándo es urgente?
Ante signos de deshidratación, sangre en las heces, vómitos que impiden hidratar o en menores de seis meses.
Este contenido es informativo y no sustituye la consulta médica. El diagnóstico y el tratamiento deben ser establecidos por un profesional de la salud tras una evaluación individual.