Alergias en Niños en La Chorrera: Tipos y Manejo
Qué tipos de alergia afectan a los niños, cómo se estudian y qué hacer ante una reacción. Agenda la evaluación de alergias.
Una alergia es una reacción exagerada del sistema inmunitario ante algo que para la mayoría es inofensivo. En los niños es cada vez más frecuente, y buena parte del problema está en confundir alergia con intolerancia o con simple irritación: son cosas distintas y se manejan distinto.
Los tipos más frecuentes
- Rinitis alérgica: estornudos en salva, nariz que gotea y pica, ojos llorosos. Suele confundirse con resfriados continuos.
- Asma alérgica: tos y silbido al respirar, sobre todo de noche o con ejercicio.
- Dermatitis atópica: piel seca con placas que pican.
- Alergia alimentaria: leche, huevo, maní, frutos secos, pescado y mariscos son los más habituales.
- Urticaria: ronchas que aparecen y desaparecen, con picazón.
- Alergia a picaduras de insectos y a algunos medicamentos.
Cómo distinguir alergia de resfriado
Es la duda más común y hay pistas bastante fiables. El resfriado dura de siete a diez días, suele empezar con dolor de garganta y a veces con fiebre, y la secreción se vuelve espesa con los días. La alergia dura semanas o meses, no da fiebre, produce picazón —de nariz, ojos o paladar— y la secreción se mantiene líquida y transparente.
Otra pista: la alergia tiene patrón. Empeora en un lugar concreto, en una época del año o al contacto con un animal, y mejora al salir de ahí. Un niño que lleva «tres meses resfriado» casi nunca está resfriado.
Cómo se estudian
El punto de partida es la historia clínica: qué pasa, cuándo, dónde y con qué. Esa información dirige todo lo demás, porque las pruebas se piden para confirmar una sospecha, no para buscar a ciegas.
Las pruebas cutáneas colocan pequeñas gotas de alérgeno en el antebrazo y se leen a los quince minutos; los análisis de sangre miden anticuerpos específicos. Ninguna de las dos diagnostica por sí sola: una prueba positiva sin síntomas al exponerse no es una alergia, solo una sensibilización.
Qué hacer ante una reacción
- Reacción leve —ronchas localizadas, picazón—: retirar el desencadenante, observar y consultar.
- Ronchas extensas por todo el cuerpo: consultar el mismo día.
- Hinchazón de labios, lengua o párpados: atención inmediata.
- Dificultad para respirar, voz ronca o vómitos junto con ronchas: urgencia, sin esperar.
- Palidez, mareo o pérdida de conocimiento: emergencia.
Los tres últimos son signos de anafilaxia, que es la forma grave y potencialmente mortal. Si un niño ya tuvo una reacción así, debe llevar consigo la medicación de emergencia indicada y la escuela tiene que saber usarla.
Conviene además revisar el entorno: fundas antiácaros en colchón y almohada, retirar peluches de la cama, evitar alfombras en la habitación y ventilar a diario. Son medidas sencillas que reducen la carga de alérgeno donde el niño pasa más horas.
Lo que no ayuda
Retirar alimentos por sospecha, sin diagnóstico, es lo más común y lo que más daño hace: empobrece la dieta y no mejora nada si la alergia no era esa. Las dietas de exclusión se hacen con indicación y con seguimiento, igual que su reintroducción, que muchas veces es posible porque buena parte de las alergias alimentarias de la infancia se superan con los años.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si es alergia o resfriado?
La alergia dura semanas, no da fiebre, produce picazón y la secreción es líquida y transparente. El resfriado dura una semana o poco más.
¿A qué edad se pueden hacer pruebas de alergia?
Se pueden realizar desde edades tempranas. La indicación depende de los síntomas, no solo de la edad.
¿Las alergias alimentarias se superan?
Muchas de la infancia sí, sobre todo a la leche y al huevo. Otras, como al maní, suelen persistir.
¿Debo retirar un alimento por sospecha?
No sin diagnóstico. Empobrece la dieta y no mejora nada si la alergia no era ese alimento.
¿Qué es la anafilaxia?
Una reacción grave con dificultad para respirar, hinchazón o mareo. Es una emergencia y requiere atención inmediata.
Este contenido es informativo y no sustituye la consulta médica. El diagnóstico y el tratamiento deben ser establecidos por un profesional de la salud tras una evaluación individual.