Encías Retraídas, Por Qué Pasa y Qué Tratamientos Existen
Las encías retraídas dejan la raíz expuesta y dan sensibilidad. Conoce por qué pasa la recesión gingival y cómo se trata. Escríbenos y agenda tu cita.
EN POCAS PALABRAS
Las encías retraídas dejan la raíz expuesta y dan sensibilidad. Conoce por qué pasa la recesión gingival y cómo se trata. Escríbenos y agenda tu cita.
Muchas personas lo notan en una foto o frente al espejo: un colmillo que parece más largo que los demás, una línea amarillenta cerca del borde de la encía o una punzada al tomar algo frío. Eso es la recesión gingival, el nombre técnico de las encías retraídas. La encía se desplaza hacia abajo (o hacia arriba, en los dientes superiores) y deja al descubierto parte de la raíz, que no tiene esmalte que la proteja.
No duele de golpe ni aparece de un día para otro. Avanza en milímetros a lo largo de meses o años, y por eso suele descubrirse tarde. Lo importante es saber que se puede detener, y que en varios casos la encía perdida se puede recuperar con cirugía.
¿Tus dientes se ven más largos que antes? La recesión de la encía se puede frenar y, en muchos casos, cubrir |
Por qué se retrae la encía
La recesión rara vez tiene una sola causa. Lo habitual es que se sumen varios factores:
- Cepillado traumático. Frotar de lado a lado con fuerza, sobre todo con cerdas medianas o duras, desgasta la encía y el cuello del diente. Es típico de quienes se cepillan con mucho empeño.
- Enfermedad periodontal. Cuando la infección destruye el hueso de soporte, la encía baja junto con él. En este caso la recesión es una consecuencia de algo más profundo.
- Encía delgada de nacimiento. Hay personas con un biotipo de encía fino y transparente que se retrae con mucha más facilidad ante cualquier agresión.
- Dientes fuera de posición. Un diente que sobresale del arco tiene menos hueso por delante y la encía que lo cubre es más vulnerable. Algunos movimientos de ortodoncia también pueden exponerlo.
- Bruxismo. Apretar o rechinar los dientes de noche sobrecarga el cuello del diente y se asocia a desgastes en esa zona.
- Frenillos muy tensos y piercings. Un frenillo que tira de la encía o un piercing en el labio o la lengua que roza siempre el mismo punto acaban empujándola.
- Tabaco. Reduce la circulación de la encía y la hace más frágil frente a la inflamación.
Qué molestias da la recesión gingival
- Sensibilidad al frío, al aire o a lo dulce: la raíz expuesta tiene túbulos que comunican con el nervio. En Panamá, donde el hielo, los raspados y las bebidas frías son parte del día, suele ser lo primero que se nota.
- Dientes que se ven más largos o con un pequeño escalón en el borde de la encía.
- Caries de raíz: el cemento radicular es más blando que el esmalte y se carea con más facilidad.
- Espacios oscuros entre los dientes, los llamados triángulos negros.
- En casos avanzados, sensación de que el diente se mueve, que ya indica pérdida de soporte.
Cómo se mide y se clasifica
El periodoncista mide con una sonda cuántos milímetros de raíz están expuestos, cuánta encía firme (encía queratinizada) queda alrededor del diente y si se perdió hueso entre los dientes vecinos. Ese último dato es clave: cuando el hueso interdental está conservado, las probabilidades de cubrir la raíz con cirugía son mucho mejores que cuando también se perdió. Por eso no todas las recesiones se tratan igual.
Qué tratamientos existen
El plan depende de la causa, del tamaño de la recesión y de lo que le preocupa al paciente: la sensibilidad, la estética o el riesgo de perder el diente.
- Corregir la causa. Siempre es el primer paso: cambiar la técnica y el cepillo, controlar la enfermedad periodontal, valorar una férula si hay bruxismo o retirar el piercing. Sin esto, cualquier injerto vuelve a perderse.
- Control de la sensibilidad. Pastas desensibilizantes, barnices de flúor aplicados en consulta o restauraciones en el cuello del diente cuando hay desgaste.
- Injerto de tejido conectivo. Se toma una pequeña porción de tejido del paladar y se coloca bajo la encía para cubrir la raíz y engrosar la zona. Es la técnica de referencia para la mayoría de las recesiones.
- Colgajos de reposición. La encía vecina se desplaza para cubrir la raíz, solo o combinado con un injerto.
- Injerto de encía libre. Se usa más para ganar encía firme y frenar el avance que para cubrir la raíz.
- Frenectomía. Si un frenillo tensa la encía, se libera antes o junto con el injerto.
La cirugía se hace con anestesia local y la recuperación suele tomar una o dos semanas de dieta blanda. El resultado depende de cada caso, así que la expectativa realista se define en la evaluación.
Lo que empeora una encía retraída
- Seguir usando cepillo duro o frotar en horizontal.
- Los blanqueamientos caseros sobre raíces expuestas, que aumentan la sensibilidad.
- Morder lapiceros, uñas o tapas de botella.
- Postergar el control periodontal porque «no duele».
¿Cuándo conviene consultar por encías retraídas?
Vale la pena una evaluación cuando notas que un diente se ve más largo que hace un año, cuando la sensibilidad al frío no mejora con una pasta para dientes sensibles en tres o cuatro semanas, si vas a empezar ortodoncia y tu encía es fina, o si la recesión viene acompañada de sangrado o movilidad. Medir la recesión hoy permite comparar en cada control y decidir a tiempo si basta con cambiar hábitos o si conviene un injerto. Ver también tratamientos de periodoncia del Centro Odontológico Paitilla.
Este contenido es informativo y no reemplaza una consulta médica. Cada caso se evalúa de forma individual.
Preguntas Frecuentes
No. La encía que se perdió no se regenera por sí misma. Se puede frenar el avance corrigiendo la causa y, en muchos casos, cubrir la raíz con un injerto.
No siempre. La recesión puede deberse solo al cepillado fuerte o a una encía fina, sin infección. La periodontitis también puede causarla, y por eso se revisa el hueso en la evaluación.
Se hace con anestesia local, así que durante el procedimiento no duele. Los primeros días hay molestias, sobre todo en el paladar si de ahí se tomó el tejido, que se manejan con analgésicos indicados por el especialista.
Conviene consultarlo antes. La raíz expuesta no se blanquea igual que el esmalte y el blanqueamiento puede aumentar la sensibilidad.
En personas con encía fina, algunos movimientos pueden favorecerla. Por eso es útil una revisión de encías antes y durante el tratamiento de ortodoncia.