Retenedores Después de los Brackets, Por Qué No Hay que Dejarlos
Te quitaron los brackets y no usas el retenedor. Por qué los dientes vuelven a moverse, tipos de retenedor y cómo cuidarlo. Escríbenos y agenda tu control.
EN POCAS PALABRAS
Te quitaron los brackets y no usas el retenedor. Por qué los dientes vuelven a moverse, tipos de retenedor y cómo cuidarlo. Escríbenos y agenda tu control.
El día que quitan los brackets se siente como una graduación. Los dientes están lisos, la sonrisa se ve pareja y uno quiere olvidarse del tema. Justo ahí aparece el retenedor, y con él la tentación de usarlo un par de semanas y guardarlo en una gaveta. Es uno de los errores más comunes en ortodoncia, y la razón por la que muchas personas vuelven a consultar años después con los dientes otra vez montados.
Por qué los dientes quieren regresar
Los dientes no están pegados al hueso como clavos. Los sostiene un ligamento lleno de fibras elásticas que, durante el tratamiento, se estiran y se reorganizan. Cuando se retiran los brackets, esas fibras todavía recuerdan la posición original y tiran de los dientes hacia atrás. Las fibras de la encía, en particular, tardan bastante en adaptarse a la nueva posición.
¿Dejaste de usar tu retenedor? Un control a tiempo evita que los dientes regresen a su posición |
A eso se suma algo que nadie puede evitar: los dientes se siguen moviendo toda la vida. Con los años, la presión de la lengua, los labios y la masticación tiende a apiñar los dientes de abajo, tengas o no historia de ortodoncia. El retenedor es lo que frena ese movimiento.
Tipos de retenedores
El ortodoncista elige el retenedor según cómo era el caso al inicio. Los más usados son:
- Retenedor fijo. Un alambre delgado pegado por detrás de los dientes de adelante, normalmente de canino a canino. No se ve y trabaja todo el día, pero exige pasar el hilo dental por debajo con un enhebrador.
- Retenedor removible transparente. Una lámina de plástico hecha a la medida que cubre los dientes. Es discreto y fácil de limpiar, pero se puede perder o deformar con el calor.
- Retenedor removible con alambre y acrílico. El clásico de Hawley: un paladar de acrílico con un alambre por delante. Es resistente y permite ajustes.
Muchas personas usan una combinación: fijo abajo y removible arriba, por ejemplo.
Cuánto tiempo se usa
Al principio la indicación suele ser usar el removible casi todo el día. Después, según evolucione cada caso, el ortodoncista lo pasa a uso nocturno. La recomendación actual en ortodoncia es pensar en la retención como algo de largo plazo: si quieres conservar el resultado, el retenedor nocturno acompaña por muchos años. La pauta exacta la define tu ortodoncista en los controles.
Lo que daña un retenedor
- Dejarlo dentro del carro estacionado al sol: con el calor de Panamá, el plástico se deforma y deja de ajustar.
- Lavarlo con agua caliente o hervirlo.
- Envolverlo en una servilleta durante el almuerzo; así terminan en la basura de muchas cafeterías y fondas.
- Dejarlo al alcance del perro, que lo confunde con un juguete.
- Comer o tomar bebidas dulces con el removible puesto.
- Usar pasta dental abrasiva sobre el plástico, que lo raya y lo vuelve opaco.
Lo que ayuda a cuidarlo
- Guardarlo siempre en su estuche cuando no está en la boca.
- Enjuagarlo con agua fría al quitárselo y cepillarlo suave con jabón neutro.
- Si es fijo, revisarlo frente al espejo de vez en cuando y pasar el hilo por debajo a diario.
- Llevarlo a los controles para que el ortodoncista compruebe que sigue ajustando.
Señales de que algo anda mal
- El removible aprieta mucho al ponértelo después de varias noches sin usarlo: los dientes ya se movieron.
- Ya no entra o queda flojo.
- El alambre fijo se despegó de uno de los dientes, aunque los demás sigan bien.
- Notas un diente de adelante que empieza a rotar o a montarse.
- Hay una grieta en el plástico o un borde que lastima la lengua.
Un alambre despegado es un caso que conviene atender pronto, porque el diente suelto puede moverse sin que lo notes durante semanas. Y si el removible ya no entra, no lo fuerces: puedes lastimar las encías o romperlo.
¿Cuándo conviene consultar al ortodoncista?
Si perdiste el retenedor, si se rompió, si el fijo se despegó o si llevas tiempo sin usarlo y sientes que los dientes ya no están igual, vale la pena una revisión de ortodoncia lo antes posible. Mientras más rápido se actúa, más sencillo es recuperar la posición o fabricar un retenedor nuevo que conserve lo que lograste con los brackets. Ver también el Dr. Diego F. Wong, ortodoncista en Panamá.
Este contenido es informativo y no reemplaza una consulta médica. Cada caso se evalúa de forma individual.
Preguntas Frecuentes
Al volver a ponértelo lo vas a sentir apretado porque los dientes se movieron un poco. Si entra sin forzarlo, úsalo más horas unos días; si no entra, consulta al ortodoncista.
Puede quedarse muchos años mientras esté bien pegado y la higiene sea buena. El ortodoncista lo revisa en los controles y decide si se mantiene.
Con agua fría, un cepillo suave y jabón neutro. No uses agua caliente ni pasta abrasiva porque deforman y rayan el plástico.
Escribe a tu ortodoncista cuanto antes para fabricar uno nuevo. Mientras más días pasen sin retención, más pueden moverse los dientes.
Con el removible no: se quita para comer y se vuelve a poner después de cepillarse. Con el fijo sí se come, cuidando no morder cosas muy duras con los dientes de adelante.