Cuando Dios responde a nuestras peticiones no le reconocemos,
sino que le presentamos otras sin darnos tiempo a deleitarnos en Él. Para
colmo, añadimos penurias, angustias y ansiedades.No podemos deleitarnos atados a nuestra mala actitud, si realmente
amamos a Dios y disfrutamos de una relación profunda con Él, entonces
obtendremos aquello que más deseamos, porque sus promesas nos llenan de
esperanza y anhelamos verlas cumplidas. Nos esforzamos en obedecer fielmente a sus mandatos porque no
queremos perdernos nada de su amor, pero, ¿qué significa realmente esto? Significa
que Dios puede hasta cambiar lo que parezca imposible. Si el país unido se
deleita en obedecerle, Él contestará a nuestras aflicciones. El Salmo 1 (versículos del 1 al 3) nos recuerda que
'Deleitarse en el Señor es alejarse de la senda del mal y hallar nuestro
sustento en la Palabra de Dios'. Es momento de que Venezuela se deleite en Dios
y sepa que Él responderá a todas sus necesidades. Orémosle pidiendo un corazón
cuyo deseo más profundo sea vivir en su gracia y amor, llenos de esperanza y alegría, encomendémonos
al Creador. Hermano, empieza tú, ama al Señor con ternura, y él cumplirá
tus deseos más profundos. ¡Cuán agradecido, motivado y gozoso deberías estar!'Deléitate asimismo
en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón' (Salmo 37:4). Pastor Francisco
Andrades