Cambio Amortiguadores

Cambio de los amortiguadores de suspensión del coche, ¿cuándo y por qué cambiarlos?
 
La función de los amortiguadores de suspensión
El amortiguador es el elemento principal del sistema de suspensión de un automóvil.

Se presenta bajo la forma de un elevador lleno de aceite en el cual se coloca un pistón perforado. El tamaño de la abertura del pistón, así como la viscosidad del aceite, determinará el nivel de firmeza del amortiguador.

Algunos amortiguadores contienen también un depósito de gas que permite que el aceite mantenga su rendimiento en condiciones de uso constantes.

El amortiguador funciona de forma conjunta con el muelle de suspensión y juntos garantizan el confort a bordo del vehículo y su buena manejabilidad en carretera. El muelle puede combinarse con el amortiguador o puede ser independiente. En algunos casos, no hay ningún muelle en el tren posterior, siendo reemplazado por una barra de torsión.

Amortiguador y muelle combinados 

Amortiguador y muelle independientes 

Amortiguador sin muelle, sustituido por una barra de torsión 

¿Por qué cambiar los amortiguadores de la suspensión?
Los amortiguadores usados o con problemas hacen que el confort a bordo del vehículo sea menor, pero, sobre todo, no pueden garantizar una manejabilidad óptima del vehículo en carretera.

¿Cuándo cambiar los amortiguadores de la suspensión?
Los amortiguadores se sustituyen, de media, cuando se recorren entre 70.000 y 150.000 km, dependiendo de las recomendaciones del fabricante (véase la ficha de mantenimiento del vehículo). No obstante, según el tipo de conducción y de entorno, el desgaste puede ser superior para un mismo vehículo. A modo indicativo, un uso urbano o sobre carreteras degradadas desgasta más rápidamente los amortiguadores que un uso en carretera o autopista.