Cuidados después de una Fractura
Después de una fractura, los cuidados son esenciales para asegurar una correcta recuperación y evitar complicaciones a largo plazo.

El proceso de tratamiento y recuperación puede variar dependiendo del tipo de fractura y su gravedad, pero en la mayoría de los casos implica la inmovilización con yeso o férula, así como una serie de medidas para promover la sanación ósea y la rehabilitación del paciente.
Inmediatamente después de la fractura, el médico realiza una reducción, que consiste en alinear los fragmentos del hueso fracturado. Luego, se coloca un yeso o férula para inmovilizar el área afectada, lo que permite que los huesos se mantengan en su lugar mientras se curan. El yeso es una cubierta rígida que ajusta alrededor de la extremidad lesionada, manteniéndola estable y evitando el movimiento de la fractura. Es importante mantener el yeso limpio y seco, y seguir las indicaciones médicas para evitar irritaciones en la piel o complicaciones.
Durante el uso del yeso, se recomienda elevar la extremidad lesionada, sobre todo en los primeros días, para reducir la hinchazón. También es normal sentir algo de incomodidad inicial, pero si el dolor es intenso o la piel alrededor de la fractura se vuelve azulada, se debe buscar atención médica de inmediato. Evitar mojar el yeso es fundamental, ya que la humedad puede debilitar su estructura y causar infecciones o irritaciones. También es importante no insertar objetos dentro del yeso para rascarse, ya que puede dañar la piel y generar infecciones.
Una vez que el hueso ha sanado lo suficiente, el yeso se retira. En esta etapa, es común que el paciente sienta rigidez o debilidad en la extremidad afectada debido a la inmovilización prolongada. La rehabilitación física es fundamental para restaurar la movilidad, fuerza y flexibilidad. Esta fase de recuperación incluye ejercicios guiados por un fisioterapeuta, con el objetivo de fortalecer los músculos y recuperar el rango de movimiento perdido.
Además de la inmovilización y la rehabilitación, es crucial mantener una dieta rica en calcio y vitamina D, ya que estos nutrientes son vitales para la salud ósea. Evitar hábitos como el consumo de tabaco y mantener un peso saludable también contribuye a una mejor recuperación y salud ósea a largo plazo.
Soy la Dra. Vanessa Heilbron, especialista en Ortopedia y Traumatología con gusto podré atenderte, agenda tu cita.